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Consejos

Cómo aplicar un perfume para que dure más

2 min de lectura

Cómo aplicar un perfume para que dure más

Comprar un buen perfume es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es aplicarlo bien. Con unos pocos gestos puedes ganar horas de duración y conseguir que huela como debe.

1. Aplícalo sobre la piel hidratada

La piel seca "se bebe" el perfume. Lo ideal es aplicarlo después de la ducha, con la piel limpia y recién hidratada. Usa una crema sin perfume (o de la misma línea que tu fragancia) para que no compitan los olores. Un truco clásico: una capa muy fina de vaselina en las zonas donde vas a pulverizar.

2. Elige bien los puntos

Los puntos de pulso son zonas donde la piel está más caliente y ayuda a que el perfume se difunda:

  • Muñecas.

  • Cuello y detrás de las orejas.

  • Parte interior de los codos.

  • Pecho, para una estela más íntima.

No hace falta usarlos todos. Con dos o tres zonas suele bastar.

3. No frotes las muñecas

Es casi un acto reflejo, pero frotar una muñeca contra la otra calienta la piel y rompe la evolución del perfume: las notas de salida desaparecen antes y el resultado cambia. Pulveriza y deja que se seque solo.

Frasco de perfume junto a un pañuelo de cachemir y un tarro de crema corporal sobre una cómoda de madera.
Frasco de perfume junto a un pañuelo de cachemir y un tarro de crema corporal sobre una cómoda de madera.

4. Perfuma también la ropa

Los tejidos retienen el olor mucho más que la piel. Una pulverización en un pañuelo, una bufanda o el interior de la chaqueta puede durar días. Ten cuidado con las prendas delicadas o de colores claros, sobre todo si usas aceites perfumados, porque pueden dejar mancha. Haz la prueba en una zona poco visible.

5. El pelo, con cuidado

El pelo retiene muy bien el perfume y lo mueve contigo, pero el alcohol puede resecarlo. Mejor pulveriza el perfume sobre el cepillo y pásalo después por el pelo.

6. Ajusta la cantidad al perfume

Un perfume árabe concentrado no se aplica igual que una colonia fresca. Empieza con una o dos pulverizaciones y ve subiendo si hace falta. Recuerda que, pasado un rato, tu nariz se acostumbra a tu propio perfume y deja de percibirlo, aunque los demás lo sigan notando. No caigas en la tentación de volver a echarte cada hora.

7. Guarda bien tus perfumes

La luz, el calor y los cambios de temperatura estropean el perfume. Por eso el baño es el peor sitio para guardarlo. Mejor en un armario o un cajón, lejos de la ventana y siempre con el tapón puesto.

Bonus: el layering

Si quieres ir un paso más allá, prueba a combinar un aceite o un almizcle de base con tu perfume habitual. Te lo explicamos en layering: el arte de combinar fragancias.

#consejos#duración#aplicación